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Entre los caminos difusos de esta ciudad



Aquel dia cualquiera, ella intentaba despertarse de ese sueño que el habia creado, pero no podía.




Era difícil asimilar que todo en lo que había soñado desde pequeña, se dibujaba claro ante ella.
Despacio, acaricio sus manos temblorosas y respiró el aire de su boca. Sonrieron, y en la comisura de sus labios se dibujaban sueños de un mañana verdadero. 

Susurraron durante horas para que nadie escuchara, compartieron momentos inolvidables, imborrables.
Y es que ahora se siente segura, esta completa, y se baña el mar de las lagrimas caídas cuando no era feliz.

Así cambio Todo, cuando menos lo esperaba.


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