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Camisa de once varas

Qué bonita es tu sonrisa. 

La imagino en una tarde de verano, con la piel caliente después de que el sol nos haya dado, y de fondo, la maresía en el aire, donde se puede respirar la sal.

La gente nos rodea, y tú cuentas batallas de marineros y sirenas para alejarnos de la realidad que se sumerge entre nosotros. Te miro de lejos y de cerca; te miro incluso cuando no te veo.

"Eres de todas las mujeres y de ninguna a la vez". Ojalá pudiera verte brillar y sentir que eres libre de amar como quieras, pero te aferras a un amor estructurado, parecido a un mal hábito que está normalizado, como si plancharas una camisa de once varas.


Quiero que seas feliz y te despojes de lo que se espera de ti; solo así serás libre de amar, amor.

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